Reseñas

Reseña: South Park: The Fractured But Whole

Vuelven Coon y sus Amigos a hacer de las suyas.

Por Yin | 25/10/2017

Hace un poco más de tres años Ubisoft nos sorprendió con el excelente RPG por turnos South Park: The Stick of Truth, un juego digno de estar junto a la serie de Rocksteady de Batman y juegos como Middle earth: Shadow of Mordor. Entre los pocos miembros de esta élite selecta de juegos con licencia de alguna franquicia que son realmente buenos, y con esta nueva entrega en la saga de South Park parece que finalmente se está rompiendo la maldición de que estos juegos son malos (solo faltaría lo opuesto, películas y series de juegos buenas, seguimos esperando esa serie de Zelda de Netflix, ¡eh Nintendo!).

En The Fractured But Whole (Retaguardia en Peligro en Latinoamérica) retomamos el papel del chico nuevo del pueblo, solo que esta vez cambiamos hechizos y una temática basada en fantasía medieval por superpoderes, haciendo referencias y parodias del universo cinemático de Marvel (y fuertes críticas al de DC). El juego comienza justo donde el anterior termina, con una breve introducción al nuevo sistema de combate, esta vez basado en una cuadrícula, lo cual aporta nuevos elementos estratégicos a cada pelea, con una serie de encuentros aún basados en las guerras por el palo de la verdad del juego interior, cuando súbitamente la acción es interrumpida por un viajero en el tiempo, el mismísimo Coon, con un mensaje importante del futuro. Es así como el juego empieza la narrativa de esta nueva historia, mostrándonos cómo pasamos de ser el rey al héroe novato, el nuevo miembro de Coon y amigos quienes han sido fragmentados en dos facciones (muy al estilo Civil War) por desacuerdos sobre películas y series de Netflix pertenecientes al universo cinemático del Coon.

Cartman nos da a elegir entre tres clases iniciales, todas con una variedad en las habilidades que vuelven más versátil el combate. Puedes dedicarte a atacar de cerca, lanzar bolas de fuego fuera del alcance del enemigo, o utilizar ataques que curan a los miembros de tu equipo o brindan un turno extra en el combate, y conforme progreses en las misiones puedes desbloquear habilidades que manipulan el tiempo, quitándole turnos a tus enemigos o permitiéndote escapar del peligro inminente. La progresión del juego posteriormente nos permite escoger clases adicionales, así como intercambiar los ataques e inclusive realizar un cambio en las clases previamente elegidas, lo cual nos permite adecuar nuestro personaje conforme las batallas lo requieran. El nuevo sistema de combate es la diferencia más notable en esta secuela, ya que se ha cambiado el combate tradicional por turnos a un sistema basado en una cuadricula, donde tienes la habilidad de mover libremente tu personaje en su respectivo turno para atacar o evadir ataques, muchas veces esto permite desarrollar tácticas combativas que permiten realizar una gran cantidad de daño a los enemigos en un solo turno ya que ciertos ataques pueden lanzar a los enemigos directamente a tus compañeros efectuando ataques en cadena.

Los combates aumentan en dificultad de forma progresiva, nunca se vuelven injustos y las derrotas que uno puede sufrir son fácilmente superadas por unos minutos dedicados a subir de nivel para desbloquear slots donde puedes equipar artefactos que suben tus estadísticas de combate. El juego cuenta con muchas misiones opcionales que te recompensan con materiales y los ya mencionados artefactos, pero muchas de estas valen la pena por el contenido humorístico que aportan al juego. Los materiales son utilizados en un sistema de creación de objetos que francamente parece una opción agregada de última hora, ya que es innecesaria e inclusive puede ser olvidada debido a que el progreso en las misiones principales te provee con los objetos necesarios para avanzar sin problemas.

Gráficamente el juego es una réplica perfecta al programa al grado de que puedes olvidar que estás jugando y no solo viendo un capítulo de 20 horas de South Park. La ciudad es una perfecta réplica de la que vemos en televisión, con muchos de los lugares que son protagonistas en los distintos capítulos como la clásica primaria y la recientemente abandonada SoDoSoPA. La navegación en la ciudad es intuitiva y gracias a los cortos tiempos de carga en la versión de PC no resulta tedioso explorar, cabe mencionar que los puntos de transportación rápida de nuestro compañero Fastpass son escasos y algo mal distribuidos, lo que me llevó varias veces a caminar distancias largas entre punto y punto. En el mapa podemos encontrar acertijos, objetos y coleccionables, los cuales a excepción de los cuadros yaoi de Tweek y Craig, no son muy difíciles de encontrar o resolver. La música del juego varía desde canciones de heavy metal hasta música electrónica y están estrechamente relacionadas con el ambiente en el que te encuentres al momento de cada batalla, nunca se vuelven fastidiosas y se adaptan muy bien a la dinámica de los combates. Un gran logro de este juego es que las actuaciones de voz son excelentes, todo el elenco original en inglés se encuentra presente, pero encontramos también a los actores del doblaje latino en su mayoría, vale la pena jugarlo en ambos idiomas ya que muchas veces algunos chistes se pierden en la traducción y hay otros que pueden resultar más graciosos en el doblaje.

Desde un punto de vista técnico el juego no presenta ni bugs ni glitches muy grandes que no puedan ser arreglados en un parche a futuro, de hecho, en el transcurso de mi partida solamente una vez me encontré con un glitch donde el menú de combate desapareció, el cual fue resuelto con volver a cargar el juego guardado. Los controles son responsivos e intuitivos y no presentan problema alguno.

La historia del juego es lo que se puede esperar de un capítulo común de South Park, lleno de irreverencia y chistes infantiles, un humor que como siempre, no es para todos, así como fuertes críticas a situaciones actuales, todo enmascarado en la búsqueda de Cartman por lograr una franquicia multimillonaria de series y películas de superhéroes. Inicialmente es difícil saber qué tanto de la historia es la imaginación de los niños y qué es lo que realmente está pasando, pero esto se resuelve conforme la historia progresa, Matt Stone y Tray Parker, quienes están directamente involucrados en el guion del juego se mantienen sin miedo alguno a ofender al público, haciendo burla a temas desde el abuso a menores por los padres católicos, racismo policiaco y hasta la nueva controversia por la identidad de género. Todo esto en aproximadamente 20 horas de juego dependiendo en gran parte de la cantidad de misiones alternas realizadas que al final te dejan una experiencia que, aunque no sea la narrativa más reflexiva y profunda, te hace reír bastante y pasar un buen tiempo siempre y cuando seas una persona de amplio criterio.

Lamentablemente, este es un juego que no tiene mucho replay value, ya que el hecho de poder cambiar de clases en cualquier momento hace que en una sola jugada puedas experimentar con todos los tipos de ataques disponibles, además de que no hay una recompensa que valga la pena por obtener todos los coleccionables. El juego cuenta con un final secreto el cual ni siquiera requiere que termines el juego nuevamente, y no hay caminos alternos dentro de la historia, lo cual es una oportunidad perdida. Me hubiera gustado poderme unir a los amigos de la libertad con Mysterion, pero últimamente la historia utiliza esa arma de un mal tan grande que los enemigos se unen, haciendo imposible que aún si esta decisión fuera posible, tuviera un impacto en el juego. Si en tu primera sesión no realizaste todas las misiones alternas esto podría agregar un poco de replay value al juego, ya que muchas de estas pueden ser muy graciosas, como la pelea secreta contra Morgan Freeman, el cual en este juego nos vende tacos, pero la mayoría de estas se pueden realizar de forma natural conforme se avanza en el juego.

Conclusión

South Park: The Fractured But Whole es un gran juego, es un perfecto recordatorio de que lo más importante en un videojuego no es un gameplay nuevo e innovador, ni los gráficos más avanzados del mundo o las historias más complicadas, si no que este sea divertido, que al terminar y dejar tu control puedas decir, que buen tiempo pasé jugando esto. Si bien está lejos de ser un juego perfecto ya que no cuenta con un reto muy grande o dificultad muy alta y no posee un verdadero replay value, South Park: The Fractured But Whole es un juego ampliamente recomendado para todos aquellos que gustan del humor característico del show y quieran reír a carcajadas, pero cabe mencionar que, si no eres fan de este tipo de humor tan ácido, no disfrutarás el juego. Esperemos que si una tercera secuela de los videojuegos de South Park llega en el futuro, continúe siendo un testamento al humor crudo que ha caracterizado al show por ya 20 años.

Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.