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Mulaka | Reseña

Mulaka pone en alto la cultura mexicana en todo el mundo

Por Lalé | 26/02/2018

En una industria dominada por desarrolladores japoneses y estadounidenses es reconfortante ver mencionar el nombre de México dentro de los listados de juegos más esperados del año ¿y qué mejor que compartiendo el folklor de una de nuestras comunidades indígenas?

El estudio mexicano Lienzo nos presenta Mulaka, el cual es bello y retador, obligando al jugador a explorar cada rincón del título, desde las cascadas de Basacheéchi hasta los cielos de Bakówala, encontrando una gran variedad de enemigos basados en la mitología tarahumara.

Desde el inicio se pone al jugador en el papel de un Sukurúame (chamán tarahumara) que deberá librar a la sierra de las fuerzas del mal. Para esto, tendremos que buscar la ayuda de 4 semidioses que se encuentran esparcidos por los diferentes escenarios del juego y que nos otorgarán poderes especiales para poder superar todos los obstáculos que se nos pongan enfrente.

La mecánica del juego es sencilla: entramos a un nuevo escenario y tenemos que encontrar 3 piedras para poder acceder al siguiente escenario. Estas piedras se encuentran esparcidas por todo el terreno y normalmente tendremos que superar una especie de prueba (ya sea eliminar a muchos enemigos dentro de un área o resolver algún puzzle) para poder reclamarlas.

Nuestro Sukurúame podrá abastecerse de un montón de plantas que le servirán para poder obtener varios resultados, como las plantas de aloe que sirven como pociones de vida y las de chía que sirven como bombas para romper paredes, otras plantas nos otorgarán el poder de hacernos invencibles de manera temporal mientas y otras potenciarán nuestros ataques por un determinado tiempo. Podemos cosechar todas las plantas que nos encontremos en nuestro camino, formando una poción por cada 4 plantas que juntemos con un máximo de 10, las cuales podremos utilizar dentro y fuera de las peleas.

Hablando de las peleas, el jugador tendrá la posibilidad de atacar con su lanza, con la cual podrá realizar ataques normales pero rápidos o lentos pero fuertes, estos ataques se podrán encadenar para realizar combos. También podrá lanzar su lanza hacia los enemigos que se encuentren lejos, sin embargo, el tirar la lanza no sirve de mucho para matar al 100% a un monstruo enemigo, si no para aturdirlo o hacerlo caer si es que se encuentra volando.

Las peleas contra los enemigos son algo reminiscentes a Okami, ya que aparecerán una cantidad determinada de enemigos una vez el jugador entre a un área de la cual no podrá escapar hasta que los elimine a todos. La mayoría de los enemigos tienen una manera específica de ser derrotados, unos tendrán que ser esquivados para que muestren su punto débil mientras que otros tendrán que ser golpeados con un ataque fuerte para que bajen su defensa. Conforme el jugador siga atacando, una barra encontrada en la parte superior de la pantalla se llenará, la cual le dará acceso al jugador utilizar un ataque especial que le permitirá matar a todos los monstruos dentro de un radio específico (funciona muy bien en jefes).

Los tarahumaras son reconocidos mundialmente por su habilidad para correr largas distancias sin agotarse, eso se refleja en nuestro sukurúame, quien puede correr de manera infinita por todos los escenarios. Cuatro semidioses que nos ayudarán dentro de nuestra aventura nos otorgarán habilidades para poder acceder a otras áreas del juego, estas habilidades podrían considerarse el equivalente al clásico “ítem del calabozo” encontrado en la mayoría de los juegos de la saga de The Legend of Zelda. Estas habilidades nos permitirán transformarnos en un ave (habilidad que sirve como un doble salto y nos posibilitará planear en el aire), en un oso (sirve como ataque y para romper piedras muy grandes), en un puma (sirve para escalar riscos muy elevados) y en una serpiente (sirve para nadar y congelar objetos).

Pero sin duda la habilidad más importante es la Visión Sukurúame. Esta habilidad funciona como un navegador (muy a la Lens of Truth de Ocarina of Time) que nos indicará en dónde se localiza cada puerta, interruptor o secreto que se encuentre en el escenario. Esta habilidad es la que te encontrarás utilizando muy seguido dentro de Mulaka, el cual es un título que se basa fuertemente en la exploración de los escenarios. Algunos podrían considerar a la Visión Sukurúame como un elemento que hace al juego muy fácil, sin embargo, para llegar a casi la mayoría de los secretos mostrados dentro de este navegador, habrá que superar una pequeña prueba.

El arte del juego es algo que se tiene que no se puede pasar por alto, desde el diseño de la sierra y sus diferentes escenarios (personalmente considero a los dos escenarios finales de los estéticamente mejor realizados), hasta el diseño de los enemigos y monstruos. Mulaka no es un videojuego que necesite gráficas hiperrealistas para poder transmitir la magia, el misticismo y la belleza de la sierra tarahumara y sus leyendas, ya que el equipo logró un resultado estético muy bien realizado utilizando diseños sencillos haciendo uso del cell shading en combinación con diseños poligonales simples.

Mulaka sufre algunas fallas en los controles, ya que la sensibilidad del mouse se siente algo alta aun cuando se baja toda por completo. El conectar un control lo hace más sencillo, sin embargo el juego sufre de un ligero input lag, el cual hace que las peleas y las secciones de plataformas sean más complicadas de lo que deberían. De igual manera, algo que me confundió un poco es que se llame a la tecla “enter” como “return”, lo cual está bien, ya que ese es el nombre correcto de dicha tecla, sin embargo muchos desconocemos su nombre real que ha estado en desuso desde hace años.

También tiene algunos glitches que podrían resolverse con parches posteriores, como lo son atravesar paredes y que el sistema de colisión hace que tu personaje pueda llegar a atravesar texturas que se supone no debería. Algo muy común dentro de las secciones de plataforma en donde tenemos que utilizar la transformación en ave.

Un aspecto que podría mejorar por mucho la experiencia general del juego es el incluir más side quests, ya que la única que se encuentra dentro del juego (que es obligatoria), resultó algo impactante por su desenlace (mismo que no les voy a contar, pero sí tiene algo de peso emocional).

Algo que destaca dentro de Mulaka son los jefes, los cuales cuentan con dinámicas que te obligan a utilizar las diferentes habilidades adquiridas a lo largo del juego para poder derrotarlos. Uno de mis favoritos fue el jefe Wa’ruara rusíwali, que me dejó con ganas de volver a enfrentarme a él (un modo Boss Rush en el futuro no estaría nada mal, Lienzo). Los jefes a mi parecer son los personajes mejor diseñados en el juego, compartiendo elementos similares dentro de su diseño pero siendo muy diferentes en su aspecto y tamaño (tenemos desde un golem unas dos veces más alto que nuestro protagonista hasta una montaña. Sí, una montaña).

Los escenarios también cuentan con objetos coleccionables, los cuales podremos localizar con la ayuda de las habilidades otorgadas por los semidioses y nuestra Visión Sukurúame. Estos objetos van desde estatuillas de animales hasta espíritus de personas que solo pueden ser vistos por medio de nuestra Visión Sukurúame.

Conclusión

Mulaka es sin duda un título que se quedará dentro de lo mejor de 2018, siendo sencillo, bello, atractivo y divertido incluso para jugadores casuales y hardcore. Destaca en su dirección de arte, narrativa, ambientación, jefes y gameplay; sus puntos negativos siendo solo los ligeros detalles de sus controles.

México da un gran paso dentro de la industria gracias a Lienzo y Mulaka, el cual hace la noble tarea de compartir el folklor de la cultura tarahumara al mundo por medio de un Sukurúame armado con aloes y plantas de chía. Esperemos que este sea el primero de muchos videojuegos de calidad desarrollados en México para consolas de última generación.

Solo nos resta decirle a Lienzo un enorme matétera ba.

Esta reseña fue realizada en PC. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.