Reseñas

Red Dead Redemption 2 | Review

El viejo oeste nunca había sido tan nuevo

Por Yin | 03/11/2018

Cuando Rockstar revivió la franquicia Red Dead con el sucesor espiritual de Red Dead Revolver, Read Dead Redemption, todos los jugadores fuimos cautivados por el encanto del viejo oeste, permitiéndonos vivir la fantasía que muchos tuvimos de pequeños de convertirnos en vaqueros, con un título que en su momento puso al límite a la generación contemporánea de consolas, con extensos y hermosos paisajes que explorar al gusto del jugador, y un mundo que te invitaba a explorar hasta el último rincón. Tras 8 años de espera, Rockstar Games ha lanzado Red Dead Redemption 2, secuela  que supera en todo a su predecesor, que sin duda será recordado como uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos.

Corre el año de 1899 y el viejo oeste está llegando a su fin, los investigadores privados de la Agencia Nacional de Detectives Pinkerton tienen la tarea de encontrar y desmantelar a todas las bandas de forajidos que aún existan en un mundo que esta pronto a ser asimilado por una nueva sociedad más civilizada. Situados en este entorno, los jugadores tomamos el rol de Arthur Morgan, miembro de la banda de Dutch Van der Linde, una de las bandas más famosas y temidas del oeste.

Red Dead Redemption 2 comienza con nuestra pandilla dirigiéndose a gélidas y alejadas montañas tras ser perseguidos y obligados a huir del pueblo de Blackwater, que es ahora dominio de un gran número de agentes de Pinkerton, los cuales tienen como único objetivo la captura de la banda de Van der Linde. Es aquí, donde por medio de un capítulo tutorial, el título nos introduce a las mecánicas básicas del juego, tales como controles básicos de tu caballo, mecánicas de combate como el uso de Dead Eye (donde el paso del tiempo es reducido para poder realizar tiros certeros), y nuevas adiciones como el modo Eagle Eye que te permite rastrear pistas y presas que cazar, además de introducir a la mayoría de tus compañeros, miembros de la pandilla de Dutch.

Una vez concluida esta sección nos vemos en la libertad de explorar el extenso mundo que nos ofrece Red Dead Redemption 2, comenzando por el campamento que le servirá de base a nuestro personaje. Esta vez en lugar de adquirir propiedades en las distintas localidades que visitamos, podremos adquirir mejoras para el campamento, mismas que incrementan la moral entre los miembros, dándonos nuevas opciones de diálogos entre los miembros de la pandilla, y a su vez obteniendo beneficios, como tiendas de tónicos y comidas, herramientas para curtir pieles, botes y espacios para los caballos que sean comprados en los distintos establos. Esta vez solo podremos tener un máximo de 4 caballos, uno que elegiremos como el principal, y 3 que se quedan en el establo o en el campamento, los cuales pueden ser equipados con una variedad de sillas y alforjas que te permiten tener una mayor capacidad de carga en tu inventario, además de contar con la opción de personalizar ciertos aspectos de la apariencia del caballo, como el estilizado de su cola y adornos en las sillas y estribos.

La interacción continua con tu caballo reforzará su vínculo con Arthur, aumentando a su vez sus atributos como velocidad y resistencia. Este proceso puede también ser incrementado por medio del cepillado y la alimentación de tu corcel. Un aspecto clave que hay que mencionar es que la muerte de tu caballo es permanente, por lo cual debes de cuidar de él de una manera sumamente minuciosa (nos arriesgamos a pasar por un shock emocional como con “esa escena” con Agro en Shadow of the Colossus).

Red Dead Redemption 2 se distingue de otros juegos de mundo abierto, el sistema de Fast Travel se encuentra escondido sigilosamente en una de las mejoras del campamento, fomentando a la exploración del mapa de una manera más tradicional, además de no forzarte ni indicarte en pantalla que debes de llegar a cierto punto para obtener una misión de historia. La forma en la que el juego maneja esto es indicándote en el mapa puntos de interés con iconos amarillos que representan a cada miembro de la pandilla, que te permitirá acceder a las misiones principales del juego, sin embargo, tenemos la opción de ignorarlas por completo y dedicarnos a realizar una de las muchas actividades secundarias como emborracharnos en una cantina, el asalto a trenes y bancos, cazar recompensas, duelos,  cacería de animales legendarios, pesca, juegos de cartas o con cuchillos, y encuentros donde podrás elegir ayudar o ignorar a extraños e inclusive tomar ventaja de su situación. Todas estas actividades están ligadas al sistema de honor del juego, el cual, dependiendo de las decisiones que tomes, afectarán de manera positiva o negativa la percepción que tienen los habitantes del mundo de Arthur, además de que al inmiscuirte en actividades ilegales, provocaras que la recompensa por tu cabeza aumente, incrementando también el peligro al que estarás expuesto al visitar las zonas donde la recompensa por tu captura sea alta. Afortunadamente, el juego nos permite que por medio de un cambio de apariencia o el uso de tu confiable paliacate, no seamos reconocidos tan fácilmente e inclusive podemos pagar nuestra propia recompensa si así lo deseamos.

Existen nuevas adiciones a las mecánicas del juego en Red Dead Redemption 2. Por un lado, tenemos el mantenimiento de las armas, las cuales mientras más sean utilizadas mejorará su desempeño, sin embargo, esto ocasiona un deterioro el cual puede ser evitado con un cuidado adecuado de ellas, además, contamos con la posibilidad de personalizar ciertos aspectos estéticos de estas. Por otro lado, debemos de cuidar de aspectos tales como la alimentación y peso de Arthur, ya que al descuidarlos podemos ocasionar una disminución en nuestros atributos, por ejemplo, el aumento de peso provoca que pierdas condición física, pero aumenta la resistencia al daño recibido, mientras que una disminución excesiva provocará el efecto inverso.

Gráficamente hablando Red Dead Redemption 2 es simplemente impresionante y hermoso, los niveles de atención a pequeños detalles no solo sirven como atractivo visual, si no que en varias ocasiones se integran de manera perfecta a las mecánicas de juego como en el uso de catálogos con un diseño adecuado a la época como menús de compra en las tiendas, además de ver de manera directa como nuestras acciones afectan el terreno. No solo podemos ver las huellas de nuestro caballo en el lodo, si no que este puede ensuciarlo y disminuir un poco su salud hasta que lo cepillemos o crucemos un río para limpiarlo, los cadáveres que dejemos en el camino se convierten en huesos al paso de unos días, y los cambios en las temperaturas y los climas obligan a nuestro personaje a vestirse de manera adecuada, de lo contrario nuestros atributos se verán mermados por las condiciones ambientales. Es gracias a esto que podemos apreciar al que posiblemente es el principal protagonista del juego, el mundo y todos los ambientes naturales que nos presentan, desde montañas hasta desiertos, pasando por planicies y pantanos, donde podemos pasar horas admirando solamente los paisajes, logrando un nivel de inmersión que pocos juegos alcanzan, permitiéndonos escapar a tierras lejanas y tiempos antiguos.

El diseño de audio de Red Dead Redemption 2 está a la par con el aspecto gráfico, el soundtrack es reminiscente a los clásicos Spaghetti Westerns de los años 60’s, además de que este mismo puede ser alterado dependiendo de qué tan honorable ha sido nuestro comportamiento, dándole tonalidades más siniestras o heroicas según sea el caso. Los efectos de sonido realzan la inmersión a la aventura, podemos escuchar los ruidos característicos de cada animal, además de todos los ruidos que esperaríamos en ambientes tan abiertos, sonidos de insectos, el viento y el ruido del tren a la distancia nos transportan al viejo oeste mientras que en los poblados podemos escuchar las conversaciones y actividades de los habitantes, y al momento del combate, el arsenal de más de 50 armas distintas cuenta con efectos realistas, que harán que tengas la adrenalina al máximo en las secuencias intensas de tiroteos.

En el aspecto técnico, Red Dead Redemption 2 sufre un poco debido a su extensivo mapa y calidad gráfica, ya que, en los poblados con mayor densidad de objetos en pantalla, el rendimiento se vuelve ligeramente inestable, provocando una caída en los cuadros por segundo. Esto sucede aún en la versión Pro del PS4, pero cabe mencionar que a pesar de esto, en general el rendimiento es sumamente estable, y el título no cuenta con un gran número de bugs o errores típicos en juegos de esta escala, dándonos una experiencia sumamente satisfactoria.

Red Dead Redemption 2 no es un juego que sea muy difícil, a pesar de no contar con una opción para seleccionar la dificultad, sí cuenta con opciones para mira asistida que pueden ser configuradas en cualquier momento, además de contar con una opción de saltar segmentos del juego tras ser vencido varias veces en la misma sección. El modo de historia cuenta con un excelente desarrollo de personajes, al concluir la campaña sentiremos nostalgia por los integrantes de la banda de Dutch, además de que esto dará un poco más de peso a la historia de John Marston en el juego anterior. La campaña principal puede tomar alrededor de 60 hrs en completar, esto sin tomar en cuenta todas las misiones secundarias y desafíos necesarios para llegar a completar el juego al 100%, lo cual puede ser una tarea abrumadora para jugadores principiantes, pero que sin duda alguna llenará de satisfacción a todos los forajidos que decidan completar la monumental tarea.

Conclusión:

Con Red Dead Redemption 2, Rockstar Games ha demostrado nuevamente la importancia de las campañas de un solo jugador en los títulos modernos, proveyéndonos con un mundo vibrante y lleno de detalles, que permiten escaparnos por unos breves instantes a una versión romántica de un periodo histórico que ha perdurado por mucho tiempo como una parte importante de la cultura del entretenimiento a nivel mundial. Red Dead Redemption 2 no solamente perfeccionó lo que la previa entrega de la saga hizo, si no que expandió de forma increíble el mundo, dándole vida propia y volviéndolo el principal protagonista del juego, permitiendo a los jugadores tener una vida virtual, llena de un sentido de libertad clásico de la literatura del viejo oeste, donde existen pocos límites a lo que podemos experimentar dentro de este mundo, permitiendo a su vez, que nuestra imaginación fluya de manera abierta, creando nuestras propias historias dentro del mundo de Arthur Morgan y la banda de Dutch Van Der Linde, las cuales nos mantendrán ocupados mientras esperamos ansiosamente el lanzamiento del modo online.

Esta reseña fue realizada en PlayStation 4. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.